
Una onza de filet mignon puede costar un dolar en la carnicería de su barrio – y el carnicero no dudará en cotizar el precio del mismo-. Pero, ¿Y el costo de la tinta del cartucho de su impresora? Este puede llegar a rivalizar con el costo del caviar y usted no podrá precisar el precio porque las compañías que producen esos costosos y pequeños cartuchos no quieren informarle qué cantidad de tinta contienen.
El precio de los cartuchos para impresoras ha irritado por mucho tiempo a los consumidores y sus defensores, estos alegan que la falta de información por parte de los fabricantes solo consigue agravar la situación. Un estudio reciente ha estimado que los consumidores podrían ahorrar billones de dólares al año si contaran con información completa sobre cuanto cuesta operar con varias impresoras. Los esfuerzos de los defensores de los consumidores para conseguir más información han recibido mayor atención en los últimos tiempos, creando un enfrentamiento entre los reguladores y los fabricantes de cartuchos referido al etiquetado de los mismos.
Los fabricantes de cartuchos para impresoras dicen que no están obligados a cumplir con la legislación vigente sobre Embalaje y Etiquetado, por tanto no suelen informar qué cantidad de tinta hay en un cartucho. Tal es así que prefieren estimar la cantidad de páginas que usted podrá imprimir antes de que sea necesario reemplazar el cartucho.
Esto molesta a los defensores de los consumidores que cuestionan cómo un cartucho puede costar 30 o 40 dólares si contienen sólo una fracción de onza de tinta que al fabricante le cuesta menos de un dólar. Además dicen que las pruebas de las que resultan los estimados de cantidad de páginas impresas tienen sus propios problemas e inexactitudes. Como mínimo, la información sobre la cantidad de tinta de los cartuchos sería muy útil a los consumidores que quieren establecer comparaciones.
Ahora la Conferencia Nacional de Pesos y Medidas (www.ncwm.net), una organización que elabora las normas modelo para la metrología en los Estados planea atender la presente cuestión en su reunión mensual en Nashville, Tennesse.
Una decision de tamaña envergadura tendría efectos en todo el país.
“Es hora de solucionar este asunto,” dijo Max Gray, jefe de las oficinas de Florida de Pesos y Medidas, (http://www.doacs.state.fl.us/standard/weights/index.html) quien originalmente sometió la cuestión a la decisión del grupo nacional.
La industria del cartucho ha advertido que planea dar batalla. Lexmark Internacional Inc., una de las compañías que venden cartuchos, argumentó en una reciente misiva que revelar los volúmenes de tinta podría, de hecho, inducir a error a los consumidores.
Los cartuchos, que Lexmark describe como micro-máquinas, pueden utilizar cantidades de tinta variables de acuerdo a la calidad de impresión y de tinta depositada en cada página, es así que la comparación basada en la cantidad de tinta sería engañosa, dice la compañía. Y el costo de la tinta es sólo una pequeña parte del costo del cartucho, la carta decía: “Considerar a estas sofisticadas máquinas como si tan solo fueran meros contenedores de tinta es inapropiado” según Charles.
La misiva continua hacienda notar que por décadas, la tinta, incluyendo aquella que se utiliza en los cartuchos, ha estado exenta de las leyes sobre etiquetamiento. Sin embargo, esta posición ha sido rechazada recientemente por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (www.nist.gov), que tiene un departamento que ayuda a supervisar las leyes sobre pesos y medidas. Los cartuchos de tinta necesitan una declaración de “medida de líquidos” para cumplir con las regulaciones, dijo el instituto.
La mayoría de los fabricantes de impresoras, excepto Kodak, venden sus impresoras a un bajo costo y obtienen la mayoría de sus ganancias con la venta de los cartuchos. El Instituto Americano del Consumidor (www.theamericanconsumer.org) dijo en un estudio a finales de 2008 que los consumidores estaban siendo atraídos hacia un mal negocio al comprar las impresoras a bajo costo para luego pagar aproximadamente 6 billones al año de más por los cartuchos. Los críticos opinan que no es suficiente información decirle al consumidor solamente la cantidad estimada de páginas que el cartucho imprimirá. El estándar de la industria permite un margen de error del 10% y no hay ningún estándar para la cantidad de fotos que un cartucho puede imprimir.
La información sobre las cantidades de páginas tampoco es controlada por funcionarios estatales de pesos y medidas, en parte porque hay cientos de modelos de impresoras. Los fabricantes de impresoras aducen que los conteos de páginas, aunque ofrecen una comparativa, deben ser utilizados cuidadosamente. Las pruebas implican imprimir páginas con gráficos y textos hasta que estos empiezan a decolorarse. Hewlett Packard, un fabricante de cartuchos, dice que el rendimiento real por página depende de “el contenido de las páginas impresas, la frecuencia de impresión, la tinta utilizada en la instalación de la impresora y otros factores”. “Usar una impresora esporádicamente también hará que disminuya el rendimiento porque parte de la tinta será utilizada para limpiar los cabezales de impresión cuando esta se ponga en funcionamiento”. Esto significa que se consume menos tinta al imprimir 1000 páginas de una sola vez que si se imprimieran en el correr de meses con una impresora que ha sido encendida y apagada una y otra vez.
Los críticos también reclaman que, en al menos en algunos caso, los fabricantes podrían proveer de mayor cantidad de tinta a los cartuchos. Las acciones para requerir la revelación del volumen de tinta han reunido a los más inesperados partidarios, tal como Neel Venkatesh, dueño de Dr. Ink en Orlando. Su tienda recarga cartuchos de tinta, de manera que su negocio se beneficia con cartuchos que deben ser recargados con mayor frecuencia. No obstante, a lo largo de los años, Venkatesh se comenzado a preocupar por algunas prácticas de la industria y sostiene que debe prestarse mayor atención a la cantidad de tinta dentro de los cartuchos.
Por ejemplo, ha encontrado algunos cartuchos que podrían cargar más tinta pero el material esponjoso que contiene la tinta cubre sólo una parte del interior disponible del cartucho. Venkatesh se ha unido a los activistas para exigir que los fabricantes revelen las cantidades de tinta, información que los consumidores deben conocer, según sus dichos, tal y como conocen información sobre muchos otros productos. “Se trata de injusticia corporativa”, dijo.